Consejos sobre Conducción Eficiente

Si te estas sacando el carné de conducir o lo has hecho recientemente, es muy probable que tu profesor de autoescuela te haya informado sobre la conducción eficiente. Pero si no es así o si has oído hablar de ella, pero no sabes muy bien de qué se trata, nosotros te lo contamos y te damos algunos consejos.

La conducción eficiente es un estilo de conducción dinámico, que adapta la conducción a los vehículos actuales. Este tipo de conducción surgió por la apuesta de los países más avanzados en reducir las emisiones de CO2. Y es que, además de ser un problema económico, pasa a ser un problema ambiental.

Los objetivos de la conducción eficiente son conseguir hasta un 25% de ahorro de combustible, reducir la contaminación, mayor seguridad, mayor confort y reducir el mantenimiento del vehículo.

Pero… ¿cómo conducir de manera eficiente?

– Arrancar el motor sin pisar el acelerador. Si el motor es de gasolina, iniciar la marcha inmediatamente después del arranque. En motores diesel, esperar unos segundos antes de comenzar la marcha.
– Usar la primera marcha sólo para el inicio, cambiar a 2ª a los 2 segundos o 6 metros aproximadamente.
– Circular lo máximo posible en las marchas más largas y a bajas revoluciones. Es preferible circular en marchas largas con el acelerador pisado en mayor medida que en marchas cortas con el acelerador menos pisado. En ciudad, siempre que sea posible, utilizar cuarta y quinta.
– Mantener la velocidad lo más uniforme posible; buscar fluidez en la circulación, evitando los frenazos, aceleraciones y cambios de marchas innecesarios.
– Reducir de marcha lo más tarde posible, con especial atención en las bajadas.
– Si se va a realizar una parada mayor a 60 segundos, se recomienda apagar el motor.

Por lo general, seguir las reglas de conducción eficiente contribuye también al aumento de la seguridad vial. No obstante, hay situaciones en las que se requieren acciones específicas por seguridad.

Estos solo son algunos de los consejos que se pueden poner en práctica, pero seguro que si los aplicas empezarás a notarlo económicamente y, lo más importante, estarás ayudando a cuidar el medioambiente.

 

Coches y ciclistas: Normas de circulación

Como ya sabréis, peatones, motoristas y ciclistas son los usuarios más vulnerables en las carreteras. Además, cada vez son más las personas que no solo usan la bicicleta por la práctica deportiva, sino también como si medio de transporte habitual, ya que así se evitan atascos, buscar aparcamiento, no contamina y, a su vez, es bueno para la salud.

Así que, como cada vez se ven más ciclistas por las calles y las carreteras, no está de más recordar el compromiso, la responsabilidad y el respeto por parte de todos los usuarios que comparten la vía con este colectivo. Si os parece, vamos a recordar algunas normas de seguridad para evitar incidentes.

Normas para los conductores ante la presencia de ciclistas

En las carreteras secundarias la presencia de ciclistas suele ser mayor, extrema las precauciones en estas zonas. Recuerda que hay que mantener un mínimo de 1,5 metros de distancia a la hora de adelantar a un ciclista o grupo de ciclistas, así como reducir la velocidad.

No utilices el claxon, porque les puede pillar de imprevisto y provocar un incidente, a no ser que sea una situación de emergencia. Además, recuerda que las bicicletas tienen preferencia de paso sobre los vehículos a motor.

Normas para los ciclistas

Siempre se debe llevar el casco de seguridad. De hecho, los adultos están obligados en vías interurbanas y los menores de 16 años en todos los casos. Se recomienda usar ropa o algún elemento reflectante.

Hay que respetar las normas de circulación al igual que cualquier otro tipo de vehículo. Señales de tráfico, semáforos, paso de peatones… Hazlo por tu seguridad y la de los demás. Señaliza las maniobras debidamente.

La ley permite circular en paralelo, máximo dos bicicletas como máximo. Está prohibido circular por autopistas, utilizar auriculares o usar el teléfono móvil. Por supuesto, ni que decir, que nada de drogas o alcohol por encima de la tasa permitida.

 

 

Sacarse el carné de conducir: ¿Sí o no?

Los desplazamientos son una necesidad en la rutina diaria de cada persona. Poder ir a trabajar, a hacer la compra, a la universidad o ir a visitar a alguien son acciones necesarias que conllevan tener que moverse de un sitio a otro y, por lo general, siendo varios kilómetros, por lo que la idea de recorrer esas distancias a pie no siempre es factible. Para estas tareas podemos contar con trasporte público o con vehículo propio, ambos con sus pros y contras. Así que, si estás pensando en sacarte el carné, nosotros os vamos a contar algunas ventajas.

Realiza desplazamientos largos cómodamente

A diferencia del transporte público, ir en nuestro propio vehículo nos permite organizar el camino como queramos, eligiendo nosotros la hora de salida y las paradas que realizaremos. También suele ser más económico, sobre todo si se puede compartir el gasto de combustible.

Llega a cualquier parte

Hay muchas zonas de las ciudades a las que no se puede llegar en transporte público, bien porque están alejadas del núcleo urbano o bien porque no suelen ser muy frecuentadas. Con tu propio vehículo eso dejará de ser un problema, ya que llegarás hasta donde tú decidas.

Una ventana al mundo laboral

Con esto no queremos decir que en el momento que obtengas el permiso de conducir también encontrarás el trabajo de tu vida, pero sí que es cierto que tener el carné te ofrece más opciones laborales, ya que son muchas las empresas que lo piden como un requisito indispensable.

Amigos y familiares contigo

¿Quieres pasar un día al aire libre con familiares o amigos? Ya no habrá excusa. Con tu propio vehículo puedes decidir quién te acompañará en la visita a ese pueblo de la sierra que tantas ganas tenías de conocer.

Disponibilidad y espacio

Con tu propio vehículo di adiós al estrés de los horarios del transporte público. Tú marcas tu ritmo de vida. Además, también dispondrás de más espacio para transportar objetos en el maletero, por ejemplo, maletas o las bolsas de la compra.