¿Carreteras sin límites de velocidad? Autobahn alemanas

Hoy queremos hablar un poco sobre las “Autobahn”, esas soñadas autopistas alemanas en las que se supone que no hay límite de velocidad y que cada uno pisa el acelerador cuanto quiere. Estas autopistas son tan famosas que incluso existe un “turismo de conducción”, personas que viajan a Alemania, alquilan coches de gran potencia para poder disfrutar de la sensación de velocidad.

Si alguien nunca ha estado puede hacerse una idea un poco distorsionada de la realidad, imaginando carreteras de 6 o 7 carriles y los coches pasando a velocidades extremas, pero no es nada de eso. Las Autobahn a primera vista son muy similares a nuestras autopistas, pero el espesor de su pavimento es mucho mayor, dotándole de mayor resistencia al desgaste. Además están diseñadas para drenar el agua, impidiendo la formación de acumulaciones de agua, siendo algo fundamental para evitar accidentes y el radio de las curvas de su trazado está limitado por ley.a

Es verdad que se puede conducir en más del 50% de lared de Autobahn a la velocidad que el conductor considere oportuno, pero aunque parezca un poco difícil de creer, son una de las autopistas con menor mortalidad y sobre todo es debido a la mentalidad de sus conductores, puesto que son conscientes de peligro que supone conducir y registran una velocidad media entre 130-150 km/h.

A todo esto hay que añadir que estas carreteras están dotadas de un complejo y estudiado sistema de vigilancia que permite a los cuerpos de seguridad alemanes conocer el estado del tráfico. Y bueno… La policía cuenta con coches de mucha potencia para casos extremos (imaginad a nuestra Guardia Civil circulando con un Porsche…), por lo que hay que tener mucho cuidado a la hora de “saltarse las normas”.

Como sabéis, el empeoramiento de las condiciones meteorológicas produce un aumento de los accidentes de tráfico. Para poder luchar contra ello, estas autopistas cuentan con una red de sensores para informar sobre la apariciones de nieve, lluvia… y poder poner en aviso a las autoridades pertinentes.

Existen muchos factores, y sobre todo inversión, para hacer de estas carreteras unas de las más seguras del mundo, pero el primer factor que evita todo esto, es la “buena práctica” de sus conductores.

¿Coche eléctrico o gasolina?

Con toda la publicidad que estamos viendo acerca de los coches eléctricos, más de uno os habréis planteado el compraros uno (incluso yo), pero vamos a ver un poco los pros y contras.

Combustible

Bien, este es un punto clave, ¿sale más barato ir a una gasolinera o cargar tu coche cómodamente desde casa?. Para realizar estos números, vamos a plantear el consumo en ciclo misto d
e alguno de los coches eléctricos que actualmente se comercializan (i3, ZOE) con algunos coches de combustible tradicional que puede presentar las mismas características, como peso, habitabilidad
… (Mii, Twingo…)coche-electrico

  • Media de consumo 100 km (Ciclo mixto)

Coche eléctrico 13,5 Kwh

Coche tradicional 4.3l

  • Precio combustible

Kwh (media tarifa con discriminación horaria) 0.1244 €/Kwh

Litro de combustible (gasolina) 1.15 €/l

Atendiendo a estos números, recorrer 100 km con un coche eléctrico supondría 1,679 €, mientras que con un coche tradicional el coste se elevaría a 4,83 €.

Contaminación

Esta es otro de los principales pros de los coches eléctricos, sobre todo para aquellas personas que están concienciadas con el medio ambiente, puesto que la polución que genera un coche eléctrico es 0

Autonomía

En este punto es donde empiezan a fallar los coches eléctricos, los coches que se comercializan a día de hoy no tiene una autonomía de 150 / 200 kilómetros, lo que lo hacen perfecto para moverte por la ciudad (si no vives muy lejos), pero si quieres realizar un viaje en coche por corto que sea…, vas a necesitar uno de gasolina de toda la vida. Todo esto sin

Infraestructura de carga fuera de las ciudades

Como hemos expuesto en el apartado anterior, la pequeña autonomía los hacen poco viables para la conducción fuera de las ciudades, a lo que debemos sumar las pocas estaciones de carga que existen en rutas extraurbanas.

Baterías

Cuando adquieres un coche eléctrico, tienes la opción de adquirir la batería o pagar una cuota al mes (algunos modelos sólo puedes alquilarla). Esta cuota puede oscilar entre 60 – 80 €/mes y la adquisición en propiedad suele ser un incremento de 4000 – 5000 € en el precio final del coche. Ventajas: no tienes que preocuparte de las averías. Inconvenientes: el alquiler viene condicionado por un kilometraje anual.

Carga de la batería

Cargar la batería puede realizarse en diferentes modos, normal, semi – rápida y rápida, dependiendo de dónde lo conectemos. Puedes conectarlos a cualquier toma de corriente de tu casa, pero a la intensidad a la que suministras puede durar entre 6 y 10 horas. Para optar a los modos de carga “rápidos”, es necesario instalar en tu garaje un cargador especial que suministra la energía a mayor intensidad y el tiempo de carga puede reducir a la mitad. El precio de la instalación de estos cargadores puede variar entre 800 / 1500 €, dependiendo de si vives en una casa unifamiliar o en un edificio de pisos, dónde el garaje es comunitario y requiere de una instalación más costosa.

Mantenimiento

Al no existir correas de distribución, engranajes, filtros o aceites, el mantenimiento de un coche eléctrico es mucho menos costoso que de un vehículo tradicional

Impuestos y ayudas

Actualmente la compra de un coche eléctrico puede suponer la opción de solicitar ayudas estatales y autonómicas que pueden oscilar entre 5000 – 6000 €. A todo ello hay que añadir el ahorro en impuestos de circulación que varía dependiendo del lugar dónde vivas.